Nuestra empresa se inicio en el año 1991, con la venta de papas fritas en la ciudad de San Javier, de donde nace el nombre de “La Papa”.

Al pasar el tiempo nos dimos cuenta de la necesidad de una Pasteleria y gracias a mi vocación por la repostería comenzamos a incursionar en el rubro junto a mi marido.
Encantada con la Pasteleria fui agregando a los conocimientos heredados por mi madre, cursos y capacitaciones en Chile, Argentina, Francia, y Bélgica apasionada por un aprendizaje constante.